martes, octubre 31, 2006

La espera

envuelta en tu propio arcoiris

Metro de Moscú

Estaciones del metro de Moscú

Belorusskaya

Belorusskaya
Belorusskaya

Una sonrisa

Cómo nace la envidia...

:-)






Una sonrisa

Para E. Oneguin

Cáncer 22 junio - 22 julio

recibido por e-mail Es un signo de Agua:
EL MAR

Su rasgo más evidente:
LA INSEGURIDAD SENTIMENTAL

Su frase favorita:
SIENTO, LUEGO EXISTO



Su lema:
LA VIDA ES BREVE; POR LO MENOS QUE TE QUIERA ALGUIEN

De entrada, no te dan un pelín de confianza; te la tienes que ganar a base de cariño y ternuras. Y de decirle mil veces que le quieres, porque Cáncer, más que un sentimental, es un vampiro del cariño y todo el amor le parece poco.

Tú le dices:

-Te quiero-

Y Cáncer te pregunta:

- ¿Cuánto?-

Metro de Moscú

Estaciones del metro de Moscú

Baumanskaya


Baumanskaya
Baumanskaya

lunes, octubre 30, 2006

Chloe

mi pequeña Chloe

Mis relatos semanales

TINTERO VIRTUAL CCLIV "ESAS MALETAS"

"Escapada" [ relato ganador del Tintero CCLIV ]

Tenía que partir, embalé la casa en cajas, vacié los armarios en maletas y Chloe entró solita en su maleta de viaje. Como una hormiguita fui yendo y viniendo al garaje llevando aquellas cosas y trastos que, realmente, de nada me iban a servir. Cerré los balcones, regué las plantas, arranqué todos los enchufes y me despedí del lugar que había sido mi hogar durante los últimos seis años de mi vida. Ni una lágrima, nada.

Arranqué el coche y la música comenzó a sonar a la vez que el rugido del motor, “Immaculate fools” by “Immaculate fools”, locos inmaculados, esa música resonaba como homenaje a todos mis amigos muertos, aquellos amigos pertenecientes a una generación mutilada por la misma sociedad, aquella que consintió la heroína, la mescalina, las anfetaminas, cuando la policía no hacía nada por impedirlo, ¿por qué? Porque la sociedad estaba interesada en gritarnos aquello de: “ ¡A colocarse y al loro!”. No creo que nunca lleguen a reconocer el genocidio de aquella generación de adolescentes, aquellos locos inmaculados.


Chloe viajaba a mi lado, como siempre, de vez en cuando sacaba su patita de entre las rejas de su maleta para acariciar la mía cuando cambiaba las marchas, su tacto era tan agradable... no había uñas, solo su blanda suela sonrosada.

Esta vez no escapé hacia el mediterráneo, sino hacia el norte, el plan estaba ya cuajado en mi mente, necesitaba un acantilado y lo encontré en Santander, nunca había estado allí. Me adentré por caminos siguiendo las rutas de la guía de lugares que llevaba en el coche y se presentó ante mi un majestuoso acantilado con aguas más calmadas y azules de las que podía imaginar. Abrí las puertas del coche, todas, saqué las cajas y una a una las fui despeñando, libros, cartas, sábanas, el ordenador, el portátil, ventiladores, sartenes, posters, cuadros. Abrí las maletas y fui lanzando su contenido despacio, era un espectáculo ver mi ropa volar como paracaídas multicolores, los vestidos negros, rojos, azules, las blusas de organdí, la falda roja de seda, la que llevé como una papagena a la ópera. Chloe miraba sin pestañear el espectáculo desde su maletín. Quité el freno al coche y lo empujé hacia el vacío, ¡como cansaba vaciar mi vida! El opel negro fue dando tumbos y cayó en picado como un atleta olímpico y no cerré la boca hasta que quedó totalmente sumergido. Abrí el maletín de Chloe y lo lancé al vacío, cogí a mi gatita despacio y nos fuimos las dos bordeando el acantilado, solas, sin maletas, hacía ningún lugar.

Habíamos roto el mundo y sus cosas y jamás volveríamos a él.

ecume y chloe te saludan

A Chloe, mi gatita blanca

[ ecumedesjours ]

domingo, octubre 29, 2006

Domingo

leda

Mis relatos semanales

EL RINCÓN DE SHEREZADE - Los Cuentos de las Mil y Una palabras XI

"DULCE VINO DE OLVIDO"


"El dulce vino de tu olvido" [ Relato ganador en Sherezade XI ]

Al salir de casa era inevitable no topar contigo. Yacías desplomado ante mi casa y tu peso no me permitía abrir la puerta. Por la mirilla vi como un perro levantaba su pata sobre tus piernas y se meaba sobre ti. Llegué a pensar si estarías muerto, tu peso me hacía temer algo así, pero entonces escuché como balbuceabas “ne me quitte pas, ne me quitte pas”, una y otra vez. Por fin en uno de mis empujones pude salir y te vi como un deshecho humano oliendo a orines, a acres y a vinos. El olor era tan fuerte y desagradable que tuve que entrar en casa a vomitar el café. Salí de nuevo, te tomé el pulso, latías. Abrí tus ojos, eran tan verdes y profundos que llegué a ver el desgarro de tu alma.

– Oye.... – dije suavemente –

– Ne me quitte pas... ne me quit..

– Despierta ...

– Ne me..

– Despierta, voy a prepararte un baño y un café – fue entonces cuando tus ojos se abrieron solos, sin mi ayuda –

Tu edad era indescifrable, las capas de roña curtida endurecen hasta los rasgos de un niño. Poco a poco pude ir levantándote. En varias ocasiones temí caer junto a ti o, peor aún, encima de ti. Conseguí que tu brazo rodeara mi hombro para darte apoyo y un chico joven que hacía footing se detuvo para ayudarnos. Puse una sábana sobre el sofá y allí te sentamos. El chico estaba desconcertado, la situación no era corriente. El contraste de miseria que ofrecías como ser humano y el lujo de mi casa no encajaban en la mente del muchacho.

– Gracias, es la primera vez que lo veo. Pero no podía dejarlo así – el chico te miraba y después me miraba a mí –

– Soy médico, me llamo Ernesto – mientras exploraba el fondo de tu ojo y te auscultaba – Bien, lo primero que necesita es un baño – dijo sonriendo y tapándose la nariz. –

Me ayudó a preparar el baño, te fuimos quitando aquellas ropas casi adheridas a tu vida y te metimos en el agua. Ernesto fue buscando por tus bolsillos y recogía lo que encontraba poniéndolo en el lavabo. Las ropas las metía en una bolsa de basura. Yo comencé a enjabonarte los cabellos pegados y enredados. Lo hice con cuidado, no sé por qué intuía un niño bajo aquella costra, tu cuerpo se mantenía firme, no debías tener mucho más de 40 años. Tu cabello recuperaba su color, era castaño, conseguí desenredarlo con suavizante, con paciencia y con un peine. Sonreías. Ernesto lavó el resto de tu cuerpo y mientras tanto yo llamaba al trabajo para avisarles de mi ausencia. Busqué ropas para ti. Nos mirabas, no hablabas. Ernesto te ayudó a vestirte y te sentaste conmigo en la cocina mientras él nos dejaba anunciando que volvería a visitarnos al final de la jornada.

– Mi nombre es Julia – Te pregunté si querías leche con el café y fingí no ver el recorrido de la lágrima que resbalaba hasta caer en tu pierna. Me serví un café solo para acompañarte y preparé dos tostadas. En aquellos momentos te veía como un animal asustado, receloso de la mano que le ofrece cariño porque espera un golpe tras él. Comiste despacio y en silencio, hasta que rompiste mis pensamientos –

– Julia, encantado. Tienes un nombre precioso, ¿lo sabías? – fue entonces cuando mi corazón empezó a cabalgar sin medida, fue en ese momento cuando reconocí tu voz y tus palabras. Jamás había escuchado una voz tan bonita como la tuya. Habían transcurrido seis años desde que desapareciste y ahora estabas ahí, aquí, sentado a mi lado, en la cocina de mi casa. ¿Era casualidad? No, no podía serlo. –

Estaba tan desconcertada, vivías en otro instante paralelo al mío. Estuvimos horas sentados, uno frente al otro, en silencio. Tú mirabas sobre el fondo blanco de la nevera y tenías tu propia película. A veces sonreías, otras derramabas lágrimas y otras cerrabas tus ojos verdes y te dormías. Yo te miraba, iba descubriéndote los rasgos. Seguías siendo atractivo, tu mirada miope, aquella que se perdía en mis profundidades cuando hacíamos el amor seis años atrás. En ese momento no llevabas lentes, debiste perderlas en cualquier jardín ¡Dios mío, cuanto te quise! Te llevé a la cama, necesitabas descansar y me tumbé a tu lado. Cuando te dormiste comencé a dibujar con un dedo el perfil de tu rostro y de tu cuerpo, recordaba cada uno de los poros de tu piel y me dormí a tu lado. Desperté en varias ocasiones y volvía a dormirme con ese sentimiento tan reconfortante que causa el calor del abrazo del compañero. Nuestros cuerpos seguían sabiendo ajustarse al milímetro sin necesidad de enseñarles, como siempre había sido.

Ernesto pasó por la tarde y le dije que dormías. Me dio su teléfono por si necesitaba algo y se despidió. Comencé a curiosear tus cosas, tus papeles, tus harapos, tus recortes. Allí estaba el reloj de plata de bolsillo que te regalé en tu cumpleaños, cuando cumpliste 36 años, seguías recordándome... Comencé a llorar de forma rabiosa todo el llanto que había contenido en mis últimos seis años, conseguí agotarme y volví a tu lado en la cama.

A la mañana siguiente me despertó la ducha que te acariciaba y entré contigo. Comenzaste a besarme, a acariciarme.

Hemos vivido todo este tiempo sin preguntarnos qué pasó desde aquellos seis años atrás hasta el momento en que te encontré tirado sobre mi puerta.

– sssh.... No me interesa, no quiero saberlo.

Simplemente quiero seguir a tu lado disfrutando del dulce vino de tu olvido.

[ ecumedesjours ]

sábado, octubre 28, 2006

Je t'adore

te adoro

Una sonrisa

[ Para luz ]

Y tú, ¿eres virgo?

VIRGO
23 agosto-21 septiembre

recibido por e-mailEs un signo de Tierra:
LA COSECHA

Su rasgo más evidente:
LA PREOCUPACIÓN

Su frase favorita:
PERMÍTAME QUE LE CORRIJA


Su lema:
LA VIDA ES BREVE Y, ADEMÁS, NADA ESTÁ EN
SU SITIO

Virgo es una lupa con piernas que empieza a ver donde tú terminas. Llega a tu casa, y lo primero que hace es pasar el dedo por el televisor, a ver si tiene polvo. Y como tiene ese humor tan socarrón, te dirá:

-Oye, esta tele tiene solera-

¡Lo que a Virgo se le escape! Por eso, su estado natural es la preocupación. Virgo da vueltas sobre sí mismo repitiendo:

-Toy preocupao, toy preocupao...-

Uno le dice:

-Pero si no pasa nada-

Y Virgo sentencia:

- ¡Eso es lo que más me preocupa!

viernes, octubre 27, 2006

Una sonrisa


¿Eres Escorpión?

Escorpio 24 octubre - 21 noviembre

Es un signo de Agua:
LOS LAGOS MISTERIOSOS

Su rasgo más evidente:
LA PASIÓN

Su frase favorita:
TE DESEO

Su lema:
LA VIDA ES BREVE, GÓZALA A DESTAJO


recibido por e-mail Se les reconoce fácilmente por sus misteriosos ojos. Escorpio no mira, te reta directamente. Los ojos de Escorpio son como finísimas agujas que te atraviesan cuando te imponen su mirada. Te sugiero que cuando veas a Escorpio de frente, le digas:

- Oye, por favor, baja la larga que no veo nada

Si no lo haces, te hipnotizará y es muy pasional, exageradamente pasional. Si te ama, te ama más que los demás, y si te odia, lo mismo. Tú a Escorpio, le regalas un libro por su cumpleaños, y él te regala una enciclopedia por el tuyo. Amando es igual; tú le das un beso, y Escorpio te hace el amor tres veces seguidas. Odiando tampoco tiene medida; tú le rompes la ventanilla del coche, y él te quema la casa.

Claro, que es lo que Escorpio dice:

- Yo no he empezado-

Melancolía

melancolía en otoño

jueves, octubre 26, 2006

Mis relatos semanales

TINTERO VIRTUAL CCLX "MUCHA LLUVIA"

"La espuma de la lluvia" [4º relato clasificado]




Musician in the Rain by Robert Doisneau Hace un día gris y lluvioso en Madrid, de los que siempre he adorado y me sumergen en un dulce estado de melancolía profunda en el que me siento extraño y familiarmente confortable.

Me vienen a la memoria tantas tardes de domingo en mi añorado París, cuando después de comer me sentaba en mi sillón preferido con un café fuerte y amargo, una copa de armagnac, un buen cigarro habano y Vivaldi en los auriculares mientras dejaba flotar las medias horas contemplando el lento fluir del Sena desde mi balconada.


Square du Vert-Galant  Robert Doisneau, 1950Recuerdo, ahora, mañanas de domingo inolvidables, desayunando un café y un croissant cuando todavía la ciudad no se había atrevido a despertar en alguna vieja brasserie. Cuantas mañanas frías y grises disfruté buceando en el mercado de libros antiguos del parque Brassens, o en brocantes de la Porte de Vanves rebuscando objetos inútiles que aun conservo, o sintiéndome solo e irrepetible cobijándome en los soportales de la Place des Vosges. La bufanda en el cuello y la mirada perdida mientras me desdibujaba y perdía mi sombra en calles que hacían resbalar mis pies y con ellos mis pensamientos.


detalle de la imagen anterior... De vuelta al hogar la baguette en mi panadería preferida, unos pasteles, una parada obligatoria en un puesto de flores y “El País”, “Le Monde” y “El Times” bajo el brazo.

Hoy casi siento lo mismo.

Adoro sumergirme y reposar en esta melancolía que consiento que me invada mientras me adormece ayudada por el licor, la lluvia y el humo del tabaco...

[ con cariño, para dL, ecumedesjours ]

Ha llovido un poquito

la lluvia y el sol me dieron colores

Quizá vaya a la playa...



imagen original



coloreando el vestido...



coloreando la arena...

Una sonrisa

evolución

:o)






miércoles, octubre 25, 2006

El palacio blanco

Te sigo deseando

retocando con azules y opacidad marmórea













Estoy esperando(te)

martes, octubre 24, 2006

Mis relatos semanales

TINTERO VIRTUAL CCLXVI "MI IDEA DE UN PALACIO"

"El palacio blanco"
[ 7ª posición ... ]


Llevaba toda mi vida, que no era mucha, buscando una leyenda, un palacio. A base de escuchar tantas charlas y cuchicheos sobre él yo lo había ido dibujando en mi mente como una postal inalcanzable. Cuando hablaban de él lo hacían casi a escondidas, muy bajito. Sus rostros cambiaban; a veces se emocionaban y derramaban lágrimas por no poder volver allí.

Desde niño había escuchado historias siempre a medias sobre aquél lugar, parecía un secreto que sólo a los mayores les estaba permitido conocer, y así fue creciendo mi curiosidad hasta llegar la adolescencia. El mundo se hacía más grande mientras mi cuerpo crecía y mi mente comenzaba a buscar, ya de forma desesperada, el blanco palacio del que tanto había oído hablar.

Tenía diecinueve años cuando por fin conseguía tenerlo ante mí.

Tan oculto.

Para mí.

La noche y su luna lo fueron desnudando y le dieron sus colores al palacio. Blanco marmóreo, virgen, inmaculado, de una belleza insólita para mí. Recorrí dos sendas finas y suaves que convergían en un jardín boscoso y húmedo por el que ascendí hacia un pequeño monte. Desde allí divisaba una llanura pálida y en su centro un pequeño lago circular. Di varias vueltas al lago y continué el recorrido por un cañón que se iba abriendo a mi paso y se hacía más escarpado. Crucé entre dos montes preciosos, altivos. Los admiré. Quise volar a sus cimas, dos rojas almenas redondas las coronaban. A mi vuelta me detendría en ellas.

Unos pasos más me llevaron ante la puerta.

Tantos años esperando el encuentro y, curiosamente, estaba tranquilo y embelesado.
La puerta era roja sabrosa y al acercarme comenzó a abrirse y pronunció mi nombre. El rojo húmedo y la fosa negra me resultaban muy atrayentes, tan apetitosos que sin darme cuenta me encontré besándola. Mi lengua asomó y se encontró con la suya. Tomé su mano y entre nuestras dos manos, la suya y la mía, deshicimos el camino que acababa de recorrer para llegar a su boca. Paseé por sus cimas, sus senos, y sus rojas almenas. Bajé por el cañón. Volví a pasear alrededor de su ombligo y jugamos en su húmedo jardín. Nuestros dedos se trenzaban en su bosque sedoso. Recorrí sus muslos despacio, desde la parte interior, la más suave, y ésta vez tan solo mis manos, ya sin las suyas, volvieron a bajar por las sendas de sus piernas. Desde allí divisaba otra puerta también roja y carnosa que se entreabría al ritmo de sus espasmos, sus piernas y su deseo.

a este cuerpo le di los colores de la luna y la noche para describirlo como un Palacio

Tan húmeda, tan oscura,

tan profunda, tan carnosa.

La besé.

Y entré.

Y, por una noche,

fuimos dioses.

[ ecumedesjours ]

lunes, octubre 23, 2006

Je t’aime... Moi non plus – Año erótico, 1969 – Historia de una canción





Te amo
oh, si, te amo
Yo tampoco
Oh, mi amor
Como la ola irresoluta
yo voy, yo voy y yo vengo
entre tus lomos
yo voy, yo voy y yo vengo
entre tus lomos
y yo me retengo


Te amo, te amo
Oh, si, te amo!
Yo tampoco
Oh, mi amor...
Tu eres la ola, yo soy la isla
desnuda
Tu vas, tu vas y tu vienes
Entre mis lomos
Tu vas y tu vienes
Entre mis lomos
Y yo me uno contigo


Te amo, te amo
Oh, si, te amo
Yo tampoco
Oh mi amor...
Como la ola irresoluta
Yo voy, yo voy y yo vengo
Entre tus lomos
Yo voy, yo voy y yo vengo
Entre tus lomos
Y yo me retengo


Tu vas, tu vas y tu vienes
Entre mis lomos
Tu vas, tu vas y tu vienes
Entre mis lomos
y yo te retengo

Te amo, te amo
Oh, si, te amo
Yo tampoco
Oh mi amor...
el amor fisico es sin salida

Yo voy, yo voy y yo vengo
Entre tus lomos
Yo voy, yo voy y yo vengo
yo me retengo
- No! Ahora
Ven...



Je t'aime, je t'aime
oh, oui je t'aime!
Moi non plus
Oh, mon amour...
Comme la vague irrésolu
je vais je vais et je viens
entre tes reins
je vais je vais et je viens
entre tes reins
et je me retiens


Je t'aime je t'aime
oh, oui je t'aime !
Moi non plus
Oh mon amour...
tu es la vague, moi l'île
nue
tu vas, tu vas et tu viens
entre mes reins
tu vas et tu viens
entre mes reins
et je te rejoins


Je t'aime je t'aime
Oh oui je t’aime
Moi non plus
Oh, mon amour...
Comme la vague irrésolu
je vais je vais et je viens
entre tes reins
je vais je vais et je viens
entre tes reins
et je me retiens


Tu vas, tu vas et tu viens
entre mes reins
tu vas et tu viens
entre mes reins
et je te rejoins

Je t'aime je t'aime
oh, oui je t'aime !
Moi non plus
Oh mon amour...
L'amour physique est sans issue

Je vais, je vais et je viens
entre tes reins
je vais et je viens
je me retiens
Non ! main-tenant
Viens !



Jane Birkin y Serge Gainsbourg - "Je t'aime... Moi non plus"

Originalmente interpretada por Brigitte Bardot en el año 1967, ella no permitió que se editara entonces al romper su relación con Serge.

Jane Birkin consiguió que Gainsbourg olvidara pronto a B.B. y nos mostraron su dúo sexual, sensual y provocador.

Una oda a la libertad sexual condenada por la Iglesia y censurada en media Europa. Poseía todos los ingredientes para lanzar a la fama a esta pareja que vendió más de un millón de copias




La cancion es una oda al amor carnal, erotico, en contraposicion al amor sentimental que le expresa ella.


- Te amo, oh, si, te amo

- Yo tampoco

- Oh, mi amor

- Como la ola irresoluta yo voy, yo voy y yo vengo entre tus lomos yo voy, yo voy y yo vengo entre tus lomos y yo me retengo

( ¿Quién miente? )

domingo, octubre 22, 2006

Les Bienfaits de la Lune - Charles Baudelaire Petits poemes en prose



La Luna, que es el capricho mismo, se asomó por la ventana mientras dormías en tu cuna, y se dijo:
«Esa niña me agrada.»






Y bajó blandamente su escalera de nubes y atravesó sin ruido los cristales. Se extendió luego sobre ti con la suave ternura de una madre, y depositó sus colores sobre tu rostro. Las pupilas se te quedaron verdes y extraordinariamente pálidas las mejillas. Por contemplar esta visita, tus ojos se agrandaron de tal forma y ella se aferró tan tiernamente a la garganta, que has conservado para siempre las ganas de llorar.

Entretanto, en la expansión de su gozo, la Luna llenaba todo el cuarto como una atmósfera fosforescente, como un veneno luminoso; y toda aquella luz viva pensaba y decía: «Eternamente has de sentir el influjo de mi beso. Serás hermosa a mi manera. Amarás lo que yo amo y lo que a mi me ama: el agua, las nubes, el silencio y la noche; el mar inmenso y verde; el agua informe y multiforme; el lugar en que no estés; el amante que no conozcas; las flores monstruosas; los perfumes que hacen delirar; los gatos que se desmayan sobre los pianos y gimen como mujeres, con voz ronca y suave.


«Serás amada por mis amantes, cortejada por mis cortesanos. Serás reina de los hombres de ojos verdes a quienes apreté la garganta en mis caricias nocturnas; de los que aman el mar, el mar inmenso, tumultuoso y verde; el agua informe y multiforme, el sitio en que no están, la mujer que no conocen, las flores siniestras que parecen incensarios de una religión desconocida, los perfumes que turban la voluntad y los animales salvajes y voluptuosos que son emblema de su locura.» Y por esto, niña mimada, maldita y querida, estoy ahora tendido a tus pies, buscando en toda tu persona el reflejo de la terrible divinidad, de la fatídica madrina, de la nodriza envenenadora de todos los lunáticos.

viernes, octubre 20, 2006

Me esperas









Tampoco tú me conoces

No sabes quién soy, no sabes cómo soy, ni cómo sonrío, ni cómo beso, ni cómo amo.

Te espero

Todavía no te conozco,

No sé quién eres, no sé cómo eres, ni cómo sonries, ni cómo besas, ni cómo amas.

miércoles, octubre 18, 2006

sueños y deseos cómplices

D ... C .... S

E ... O .... U

S ... M .... E

E ... P ..... Ñ

O ... L .... O

S ... I ..... S

.. ... C .... ..

.. ... E .... ..

Sueño .......


... que me besas, que me acaricias
... que me buscas entre pliegues, que me encuentras


Tuya

...

Deseo

sentirme

tuya

martes, octubre 10, 2006

A ti, mi amante desconocido

The pillow book Sí, a ti
Quiero pintar
tu espalda
Quiero escribir
en ella
lo que nunca diré
si no es leyendo
tu piel.

Cuando llega la noche...

... y nos atrapa con su manto repleto de estrellas y de imaginación.

Cuando por fin la noche ancla sus pies en la luna y nos lanza la flecha del deseo y se lanza desnuda al mar extendiendo sus alas apasionadas por todas las aguas, impregnándolo todo...

Cuando llega la noche nos invade nuestro yo, el más íntimo, el propio. Los recuerdos nos atacan o nos acarician.

La noche es un caldo de cultivo de sueños.

Es tiempo de crear y recrearse.