miércoles, abril 01, 2009

Mis Relatos Semanales


TINTERO VIRTUAL CCCLXXXIV
RENACIMIENTO



Batalla de Zama, Aníbal y Escipión


*"Arse"


Tras la terrible crisis económica que esquilmó los hogares y las tierras de los pueblos mediterráneos estalló la Revolución. Con el hambre a cuestas día y noche no querían acordarse de cuando, apenas unos años atrás, habían dejado de arar sus campos, de podar los frutales y especularon con sus tierras obteniendo pingues beneficios que les permitió retirarse al descanso para el resto de sus días.

Los pueblos bárbaros y los capitalistas quisieron aprovecharse del caos y en ellos renació un espíritu ancestral que los llevó a reclutar cruzados economistas para la conquista de los lugares débiles y así imponer, de nuevo, sus normas.

En el pueblo de Arse vivía Pheber Optic, un extraño espécimen de la informática, poseedor de un elevado coeficiente intelectual que implementó el núcleo central de la programación tanto en código máquina como en el lenguaje ensamblador. En su retiro era un apasionado de la Historia, una mente inquieta que ya no quería ni necesitaba vender sus servicios para vivir, ni siquiera en esta crisis. Desde su atalaya construida en la parte antigua del pueblo a las faldas del castillo, y aprovechando las paredes de la muralla romana que serpenteaba marcando antiguos límites y protecciones, Pheber poseía un sistema propio para inmiscuirse en los sistemas ingeniados por el mismo a través de un agujero creado en la puerta trasera del Sistema Operativo Central que comunicaba todo el globo terrestre. Y así fue como supo con una semana de antelación que Arse iba a ser tomada y conquistada por el atractivo de sus costas y su potencial puerto comercial desde tiempos anteriores a los fenicios. Sería el comienzo de una terrible guerra global y desde allí partirían a la conquista de todo el Mediterráneo. El nombre de Arse ya formaba parte de la Historia Universal por su valentía y arrojo.

Se reunió con el consejo del pueblo, alcalde y concejales, los dos médicos, el cura y el guru y establecieron un plan. Fueron días de intensa actividad camuflada puesto que, aun expectantes y alerta, intentaban aparentar normalidad por si el enemigo estuviera oteando de lejos el lugar. En las casas se cosían todas las telas, colchones y trapos creando muñecos, del cementerio se desenterraron a todos sus habitantes, se construyó una inmensa zanja en el centro y se horadaron todos los barcos para que fueran haciendo agua lentamente, se desmontaron los motores que ponían en marcha las fábricas. Y así, en cada turno, prestos al trabajo y al sonido de la sirena, comenzaban una labor de desconstrucción inutilizándolo todo. Los niños y los ancianos fueron evacuados a través de un antiguo pasadizo construido en tiempo de los romanos, se dice que llegaba hasta Almenara, cuya entrada oculta estaba camuflada en la bodega de Pheber. Con los muñecos sustituían a los evacuados y, en última instancia, colocaron dinamita en la base de cada pilar, de cada cimiento, de cada hogar. Se ocultaron todos menos Pheber, el alcalde, dos guardias y el cura. Y esperaron.



Desde la atalaya de Pheber pudieron ver una inmensa serpiente de luces que avanzaba en dirección al pueblo. Vehículos de todo tipo, motos, furgonetas, viejos tanques robados al ejercito, bicicletas, infantería y a caballo, muchos de ellos borrachos de furia, otros de sangre y el resto simplemente con la afición por jugar una gamberrada; muchos avanzaban pisando la hierba que no volvería a crecer bajo sus pies radiactivos.



El alcalde hizo un gesto y asintió. Prendieron fuego en la zanja que habían llenado con los cuerpos muertos de sus seres queridos, con leña, ropas y bisutería. Los muñecos de trapo fueron lanzándose a la zanja ante los ojos de los primeros oteadores enemigos, con un solo botón se generaban chispas en los hogares que prendían fuego a las cortinas para que se viera desde bien lejos. Los bárbaros aumentaron la velocidad de su avance y cuando llegaron al pueblo pudieron comprobar el olor a carne quemada, el fuego devorando las casas y su furia se multiplicó por diez. Pheber y el grupo corrieron a esconderse en la muralla y un segundo antes de entrar en ella, con un botón, con una señal eléctrica, hizo detonar cada uno de aquellos explosivos tragándose a la cuarta parte de aquella expedición. En su retroceso se encontraron con otros pueblos que los buscaban para vengarse y se desperdigaron por el mundo debilitándose. Otra parte fue tragada en los barcos que acabaron hundiéndose con la tripulación invasiva en medio del mar.

Un mes estuvieron ocultos en el interior de las murallas y cuando salieron y contemplaron la desolación, pensaron que era el momento para unirse y volver a Renacer como ya hicieron ante las huestes de Anibal hace más de dos mil años.



ecumedesjours





S.XXI




S.XX




S.XIX


*La antigua Arse ibérica pasó a denominarse Saguntum en tiempo de los romanos tras la destrucción de la ciudad ante Aníbal dando paso a la 2da. guerra púnica, Morbiter con los musulmanes, Murviedro, Sagunto....


"Esa ciudad fue con mucho la más rica al otro lado del Ebro y está situada a casi mil pasos del mar; dicen ser originarios de la isla de Zacinto y están mezclados también algunos procedentes de Ardea, del pueblo de los Rútulos; por otra parte sus bienes habían aumentado hasta ese punto en poco tiempo ya sea por los recursos marítimos o terrestres ya por el incremento de la población ya por la integridad de su formación, por la cual respetaron la alianza con el aliado hasta su propia ruina"

(Tito Livio. Ab Urbe condita, XXI, 7)



"Aníbal levantó el campo y avanzó con sus tropas desde Cartagena, marchando hacia Sagunto...Aníbal, pues, acampó allí y estableció un asedio muy activo, ya que preveía muchas ventajas para el futuro si conseguía tomar la ciudad por la fuerza. Creía, en primer lugar, que quitaría a los romanos la esperanza de trabar la guerra en Hispania, y después que, si intimidaba a todos, volvería más dóciles a los ya sometidos a los cartagineses, y más cautos a los iberos que conservaban todavía independencia. Pero lo principal era que, al no dejar atrás ningún enemigo, podría continuar su marcha sin ningún peligro. Además, suponía que iba a disfrutar de recursos en abundancia para sus empresas, que infundiría coraje a sus soldados con la ganancia que cada uno lograría, y con el botín que enviaría procuraría la prosperidad de los cartagineses residentes en la metrópoli. Haciendo tales cálculos, proseguía el asedio con firmeza..."

(Polibio. Historias, III, 17, 1-8)


"...El propio Aníbal animaba en el sitio por donde se hacía avanzar una torre móvil que ganaba en altura a todas las fortificaciones de la ciudad. Cuando esta torre, una vez arrimada a las murallas, las barrió de defensores con las catapultas y ballestas colocadas en todos sus pisos, Aníbal, convencido de que era el momento oportuno, envió a unos quinientos africanos con zapapicos para socavar la base de la muralla. No era una tarea difícil, porque no se le había dado consistencia a las piedras a base de mortero, sino que estaban unidas con barro según el antiguo sistema de construcción, de modo que el muro se venía abajo en otros puntos además de los que recibían los embates, y por las brechas abiertas con los desmoronamientos penetraban en la ciudad grupos de hombres armados.

Ocupan además una posición elevada y, concentrando allí las catapultas y ballestas, levantan un muro para tener dentro mismo de la ciudad un fortín como ciudadela dominante. Por su parte los saguntinos levantan un muro interior delante de la zona de la ciudad no ocupada aún..., pero protegiendo el interior los saguntinos hacen la ciudad cada día más pequeña."


(Tito Livio. Ab urbe condita, XXI, 11)


"Por fin, tras ocho meses de asedio,...los saguntinos se refugiaron en la ciudadela y entraron en conversaciones, con el fin de saber si podían esperar su salvación de un compromiso honorable. Pero como Aníbal no ponía condiciones aceptables y ninguna ayuda llegaba de Roma, pidieron que se suspendieran los asaltos, diciendo que iban a discutir sobre su situación. En el curso de esta tregua, reunieron sus bienes más apreciados y los lanzaron al fuego. Los que no podían combatir se mataron. Los que podían hacerlo se lanzaron en masa contra los enemigos y fueron cortados en pedazos, con las armas en la mano."

(Dión Casio. Historia Romana)

martes, marzo 31, 2009

domingo, marzo 29, 2009

Domingo....


Ralph Gibson

Mis Relatos Semanales

TINTERO VIRTUAL CCCLXXIX

Amores Difíciles






Sad Song Blues



Vamos, no sé si hace frío en la calle
Sólo sé que yo estoy bien, caliente
“Y no necesito más”, me repito a mi misma
Sin dejar de mirar al gato, “no necesito más”

Cada uno tiene su camino, a veces se juntan
A veces nuestros caminos se rozan, otras tropiezan
Otras veces se pierden ¿para siempre?, Yeah!
Eso, nena, nadie lo sabe

...................



( El volumen del saxo, del piano y los coros, desciende poco a poco con un fade off que da entrada a la entrevista en el programa musical de Radio seis)

Esta es la canción favorita de Virginia y número uno en la lista de las mejores canciones del año pasado. A pesar de su ritmo ágil y activo, tanto la música como la letra, nos muestra una clara resignación hacia el amor perdido. Te hemos visto llorar y también sonreír cuando cantas este blues, mucho se ha escrito sobre ello. Hay quién habla de cobardía por no buscar el encuentro en esos paseos o por la huída del otro de sí mismo. Háblanos de este éxito.

El Amor no es egoísmo, es un tenaz desprendimiento capaz de ponerte en la piel del otro. Por eso es tan difícil... El placer de un amor ligero y divertido está a una distancia astronómica de la felicidad que procura un amor sincero y discreto. En esta canción queda de manifiesto el amor y el respeto, y lo que vosotros llamáis resignación no es más que el agradecimiento por haber vivido ese amor en la vida. La mayoría de los seres humanos morirán sin saber lo que es. Si tú lo hubieras vivido entenderías el arco iris que aparece en mi rostro cuando la sonrisa se mezcla con alguna furtiva lágrima de melancolía. ¿Lo entiendes?

(El volumen del saxo, del piano, los coros y la voz blanquinegra de Virginia comienza a crecer con un fade in cerrando la breve entrevista)



.............................


Te imagino paseando, comprando la prensa
Sin prisas, hacia la terraza de un bar
Eres de los que gustan sentir la tibieza del sol
La tibieza del sol en las mañanas frías de invierno

En esos paseos un rayo atraviesa en algún instante tu cerebro
Y taladra tu parte soñadora, y empuja un resorte
Y, por un momento, te olvidas de todo y te encuentras contigo
Para volver a huir de ti mismo, ¿para siempre?, Yeah!


········o0o········


ecumedesjours


sábado, marzo 28, 2009

viernes, marzo 27, 2009

... ¡Viernes!

Alex Kristov

miércoles, marzo 25, 2009

Buenos días ricos en sol


Guido Argentini

martes, marzo 24, 2009

Buenas noches






Trevor Watson

lunes, marzo 23, 2009

Primavera


viernes, marzo 20, 2009

Apenas nos dimos cuenta....


Hoy, a las 12:44, ha ocurrido algo apenas imperceptible, el equinoccio de primavera o equinoccio vernal. El Sol, actualmente en Piscis, se sitúa en el equinoccio, dando comienzo a la primavera en el hemisferio norte y el otoño en el sur. La palabra equinoccio proviene del latín, “equi” igual y “nocte” noche. Se denomina así porque la noche de este día durará lo mismo que el periodo de luz, doce horas.

Un equinoccio es cualquiera de los dos momentos en el año, en los que el sol se coloca exactamente por encima del ecuador. Esto provoca que, por dos únicos días, la longitud del día y de la noche sean exactamente la misma.



En el equinoccio de marzo suceden los siguientes cambios en nuestro planeta:

• En el polo Norte, pasarán de una noche de 6 meses a un día de 6 meses

• En el hemisferio norte, pasaremos del invierno a la primavera

• En el hemisferio sur, pasarán del verano al otoño; equinoccio autumnal

• En el polo Sur, pasarán de un día de 6 meses a una noche de 6 meses

Y en Japon comerán Ohagi, un dulce exquisito...


El equinoccio de primavera, marca el inicio de las siembras, y por tanto, de la fertilidad de la tierra

Preparemos las semillas


Mis Relatos Semanales



Tintero Virtual CCCLXXXIV

"La Nevada"



El coche avanzaba suavemente por la autovía bajo un cielo gris y denso hasta que, siguiendo el mapa y las indicaciones, encontraron la salida hacia la carretera comarcal. Cruzaron dos pueblos, dejaron atrás la carretera y se equivocaron un par de veces al desviarse por más caminos. Mientras tanto el cielo quedó suspendido y comenzó a nevar.

Virginia te pidió que te detuvieras y se dejó embadurnar por la nieve, parecía no atreverse a tocarla por temor a romperla. Llevaste la mano a tu pecho buscando en el interior de tus ropas. En el bolsillo de la camisa llevabas una cajita. La sacaste, la abriste y cogiste el anillo de oro apretándolo en tu mano cerrada. Bajaste del coche y le diste un beso largo, de los que hacen perder la conciencia; fue un beso tan largo que cuando despertasteis la nieve os cubría al igual que hacía ya con los caminos. Aquella alianza ardía cada vez más en tu mano apretada, pero la realidad os llevó de nuevo al coche, a arrancar y buscar el camino hacia esa cabaña paradisíaca donde la chimenea ya estaría preparada y encendida, donde pasar 48 horas encerrados en vuestra propia dimensión ajenos al resto de la Humanidad entre cristales turbios por vuestros alientos, donde enlazarla a tu vida con ese anillo que has guardado durante nueve años.

Y muy despacito continuaron el camino oculto bajo el manto de la nieve, los árboles a cada lado les sirvieron de guías y llegó un momento en que las ruedas del coche ya no quisieron obedecer. El atardecer semioculto entre la nieve que no cesaba daba paso, poco a poco, a la oscuridad. Y así fue como la noche les mostró el camino. Antes de oscurecerse del todo vieron las luces de una cabaña encendida, estaba a pocos metros que resultaron costosos por el espesor de la nieve y el dudoso camino. Cogieron las mochilas. En la mano apretada el anillo ardía inquieto hasta casi quemarle, y con la otra mano tomó la de Virginia. No hubieron reproches, ni quejas, silencio al principio y, viendo que todo iba bien y que la cabaña se acercaba, se miraron y sonrieron pensando en la aventura y deteniéndose a contemplar el resplandor de las últimas luces de la noche sobre la nieve virgen calmaron sus pasos que a veces eran trotes y tropiezos. Cayeron, rieron y se besaron y tú no soltaste el anillo a pesar del olor a carne asada.

Por fin llegasteis a las puertas de la cabaña, el anillo quemaba tu mano aferrada. Virginia soltó la mochila y se echó a tus brazos, la miraste, movió la nariz sintiendo el olor, se separó unos centímetros de ti, te arrodillaste, tomaste su mano, sacaste el anillo ardiente y al quemar la yema de tus dedos cayó la brillante alianza fundiendo a su paso toda la capa de nieve que atravesaba hasta sembrarse entre la tierra. Cogisteis una vara y la clavasteis en la sima que dejó como rastro vuestra alianza y, sin darle la mayor importancia ni tomarlo como una perdida, la llevaste en brazos al interior frente al fuego cómodo y confortable y ...

.......... comieron muchas perdices.
[ecumedesjours]


miércoles, marzo 18, 2009

Vamos allá

1er. Premio Especial
Falla Nou Campanar


Ninot Indultat
Falla Quart-Palomar




domingo, marzo 15, 2009

Domingo...

Trevor Watson

miércoles, marzo 11, 2009

Me gusta mirar...



Escasos nueve minutos, bello y espectacular. Un trabajo de dos años rodado en un día...

viernes, marzo 06, 2009

Un despacho en las nubes...


...para mi viernes



y Feliz Fin de semana

jueves, marzo 05, 2009

Marzo...

Richard Williams

.

miércoles, marzo 04, 2009

Buenas noches


Richard Williams


.

miércoles, febrero 25, 2009

Se busca...

...Hombre atractivo, con fortaleza, seguro y muy pasional.

Con la mitad de este me conformaría...



Que mi fuerza te acompañe


.

lunes, febrero 23, 2009

lunes...


sábado, febrero 21, 2009

sábado

martes, febrero 17, 2009

A la cama...


lunes, febrero 16, 2009

Mis Relatos Semanales




TINTERO VIRTUAL CCCLXXVIII Apátridas

Virginia tiene Alas



“... cuando era pequeña quería tener dos hijos negros, niño y niña. Me parecían tan bonitos con el pelo rizado, una pequeña nariz chatita, ya saben, esos rasgos tan bonitos. Aunque confieso que dudaba entre ellos y los esquimales, quizá todo se debía a los álbumes de cromos de mis hermanos, a las misioneras y misioneros dominicos que venían al colegio a contarnos sus vivencias, y a la baraja de las familias; mi juego favorito. Las cartas que agrupabas por familias se podían enlazar entre ellas formando un puzzle que a mi me parecía mágico porque nadie parecía haberse dado cuenta hasta que jugaban conmigo, y tenían que esperar a que montara aquellos planos desconocidos para jugar otra partida, y volver a montar, fascinados, el puzzle una y otra vez.

Siempre tuve un ansia inmensa por conocer el mundo y sus gentes, todas sus cosas. Decidí vagar errante, desde muy joven, por todos sus rincones hasta cumplir los cuarenta años y volver a mis raíces. Y volví con pasaporte griego, casualidades, podía haber sido con cualquier otro. Los tres años anteriores había vivido por diferentes pueblos de las costas griegas. Me casé con Ariscos Qaragholes, un buen hombre con el que fui muy feliz, él sabía que todo se desvanecería al cumplir mis cuarenta años. Nos conocimos en Argentina, tras mi divorcio con Pablo. Y antes en Polonia con Wlady, y en Syldavia, y...”

Cuando cumplió los cuarenta años volvió a casa como si nada hubiera sucedido. Todos habían crecido mucho y se habían hecho muy mayores. Así que ella llegó como un vendaval que les trajo la frescura y vitalidad que la familia creía perdida. Pero, como un pájaro al que engarzas sus alas en oro*, Virginia se fue apagando un poco cada día que pasaba. No estaba acostumbrada a la burocracia, al papeleo, a las solicitudes, a tener que pagar impuestos, a la obligación de exigirle una residencia, a figurar en el censo, a empadronarse para tener médico y esas cosas, permisos de circulación y tasas. No estaba acostumbrada a rendir cuentas a nadie. No sabía con qué nacionalidad establecerse, no le gustaba tener que escoger y rechazar.

Por las noches se escuchaba su voz impotente, no se sabía si dormía o si estaba despierta – ¿Por qué?, ¡Quiero ser apátrida! – repetía cada noche con más frecuencia hasta el punto de ser un runrún constante, una obsesiva pesadilla.

Y así fue como comenzó su lucha. A lo largo de su vida había tenido diferentes nacionalidades y oficios, había estado varias veces en todos los rincones del mundo, todo el planeta era su tierra y su patria; podía morir en paz en cualquier lugar. Con mi apoyo como psiquiatra logró comenzar por el principio. Visitó todas las embajadas de las que obtuvo nacionalidad en algún momento de su vida por cualquier circunstancia, solicitó situación de apátrida y quedó a la espera de la respuesta que no llegaba. No nos casamos por no dar impedimento a su petición que acabó llegando al Consejo Superior del Orden del Planeta y, por fin, una respuesta con una citación desmesurada. Su solicitud fue una provocación al equilibrio del sistema, la prensa preguntaba, las embajadas no intercambiaban opiniones, nadie se arriesgaba a mover ficha. Algunos intentaron sobornarla para que escogiera su país como nación y patria; nunca los delató.

Virginia estaba muy nerviosa y apenas pudo dormir la noche anterior a su entrevista con el Consejo. Cuando bajó escoltada de un coche oficial, multitud de cámaras buscaron su rostro, ella las sopesó sintiendo que miraba a toda la Humanidad. Mujeres y Hombres de todas las razas le coreaban esperando cómplices la respuesta a su petición. Conocía a muchos de ellos y ni siquiera podía abrazarlos; venían de lejos, de muy lejos.

Cuando le preguntaron fue incapaz de pronunciar palabra, la sorpresa ante tanta gravedad por parte de los miembros del Consejo y el increíble despliegue de cámaras, policía, gente y manifestaciones sobre cualquier cosa, le había impresionado y enmudecido. A mi, como su psiquiatra, me consintieron ayudarle a responder. Por fin pudo hablar:

“Mi conciencia es... global, cuando era pequeña quería tener dos hijos negros, niño y niña. Me parecían tan bonitos con el pelo rizado, una pequeña nariz chatita, ya saben, esos rasgos tan bonitos...”

La respuesta y sentencia ya estaba dictaminada antes de que Virginia pusiera un pie en el Palacio del Orden, y la aceptó sin mirarme. Me permitió acompañarle al aeropuerto y despedirnos.

Nunca le diré que fui yo quién les sugirió que le retirasen a ese lugar perdido, flotando sobre tonos turquesas que a ella tanto le gustan. Tampoco nadie le ha dicho que esa isla se hunde en el Pacífico, le quedan diez años paradisíacos de vida.

Volverás. Sonrío, ese pensamiento me mantendrá vivo.







* “Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará al cielo”

Rabindranath Tagore (1861 ~ 1941)






[ecumedesjours]

jueves, febrero 12, 2009

wow..................

Podría volar....





Cuantas veces habremos soñado ser un pájaro, volar, surcar el cielo a través de sus cauces siguiendo las corrientes. Quizá la causa fue algún programa de Félix de la Fuente, pero en esa otra vida, o la misma vida que son los sueños, he sido águila.

También he sido una niña que jugando a voleibol en la terraza de mis primas salté tanto para coger la pelota –que hacíamos con una bolsa de plástico rellena de los envoltorios de la merienda– que crucé la barandilla y caí por el vació de la calle Manuel Monzó. Un segundo antes de tocar el suelo desperté, como todos vosotros.

El resto son metáforas...

Volar de placer, de felicidad, flotar... pasear por el borde del tejado, deslizarse por el filo de la navaja, lanzarse al vacío de la vida y de la nada

Esto sí es volar, wow.....

Dale al play, Sam


lunes, febrero 09, 2009

Una sonrisa


De nuevo...

¡Adoro la Sala Galileo!, por todo, por sus espectáculos, por su trato, por dejar entrar a Almu que... ¡se había dejado la entrada en casa!, fue maravilloso.

Qué cabezas...

No pudiste estar alli, pero bueno... para ti...



Joaquín Reyes es un muchacho encantador, estaba esperándonos a la salida, a su público, para saludar, uhm... o quizá simplemente lo pillamos de camino a por una birra. En todo caso me pareció una persona encantadora con la que me reí muchísimo.



Me encantan estos muchachos, en especial Joaquín Reyes




domingo, febrero 08, 2009

Domingo... sol y blues



William Bouguereau
Petites Maradeuses, 1872
Oleo sobre lienzo, 200 x 109 ctms
Colección Privada











Vamos, no sé si hace frío en la calle
Sólo sé que yo estoy bien, caliente
“Y no necesito más”, me repito a mi misma
Sin dejar de mirar a Chloe, “no necesito más”

Cada uno tiene su camino, a veces se juntan
A veces los caminos se rozan, otras tropiezan
Otras veces se pierden ¿para siempre?, yeah
Eso, nena, nadie lo sabe

Te imagino paseando, comprando la prensa
Sin prisas, hacia la terraza de un bar
Eres de los que gustan sentir la tibieza del sol
La tibieza del sol en las mañanas frías de invierno

En esos paseos un rayo atraviesa en algún instante tu cerebro
Y taladra tu parte soñadora, y empuja un resorte
Y, por un momento, te olvidas de todo y te encuentras contigo
Para volver a huir de ti mismo, ¿para siempre?, Yeah!


- moi -

domingo, febrero 01, 2009

Feliz Domingo


Ella sabe lo que el hombre espera...

... sin haberlo aprendido
y él encuentra un sentido al enigma que no le dejaba existir...




Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo
y ahora están atrapados los dos en la misma prisión
vigilados por el ojo incansable del deseo voraz
sometidos a una insoportable tensión de silencio

Han caído los dos bajo el punto de vista exclusivo
iniciando una guerra en que nadie pudo vencer jamás
ella sabe lo que el hombre espera sin haberlo aprendido
y él encuentra un sentido al enigma que no le dejaba existir

Antes eran dos barcos sin rumbo, hoy son dos marionetas que van
persiguiendo una luz cegadora por la línea del tiempo
Han caído los dos en la boca de un dios tenebroso
que sonríe mostrando sus dientes de acero

Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo
y ahora están atrapados los dos en la misma prisión
vigilados por el ojo incansable del deseo voraz
sometidos a una insoportable tensión de silencio

jueves, enero 29, 2009

Y llegará el viernes...



... y, por fin, el sábado

miércoles, enero 28, 2009

Los Mares de Shina


Es un gozo vivir en Madrid, tener a tu disposición tantísimas cosas para satisfacer tus gustos, tus placeres, tus instintos más primarios, lo que sea.



Ha sido un lujo estar ahí, ser vuestro público ¡qué buenos músicos!, la elegancia de los sonidos combinados en su justa medida, la percusión con su ritmo y sus cepillos arrastrando ese tono decadente con la elegancia del trombón, la sencillez de la guitarra española, el piano activo recorriendo todos los resquicios musicales, el contrabajo marcando el ritmo profundo y la brevedad de la trompeta. La voz con su acento y su "deje", el sentimiento del cantante, el narrador de la noche. ¡Qué gozada!, sólo faltó un violín en "Soñar contigo" y ponerme a bailar "Estela" o "Dientes de rata".

Mil gracias a los camareros por disimular y no ver el humo de mis cigarrillos. No puedo entender el jazz, la música y la noche sin el humo, el olor y el sabor del tabaco.


Mil gracias a...

Toni Zenet (voz), Joshua Edelman (piano), Ove Larsson (trombón), Manuel Machado (trompeta), Jimmy Castro ¡qué bueno! (batería), José Taboada (guitarra), Lucho Aguilar (contrabajo), la sala Galileo, a los amigos y actores que por allí había y acompañaban a su amigo cómodamente en la noche, al público por palmear, corear y hacer sonar el cruce de nuestros dedos, a los camareros por acomodarnos, alimentarnos, saciar nuestra sed y dejarnos vivir, por no mirar nuestros humos, a los que no se ven, esos técnicos y titiriteros de las luces y sonidos, a los taxistas, a Javier, a José Manuel por encontrarme y a Chloé por esperarme.

Buenas noches, te deseo una sonrisa como la mía y el sonido de esa lluvia de estrellas al final de la canción... soñar contigo que dió comienzo al concierto.


Besos, muchos


domingo, enero 25, 2009

El día después

jueves, enero 22, 2009

Feliz día...

...Madrid


sábado, enero 17, 2009

Buenas noches



.

viernes, enero 16, 2009

Buenos días

jueves, enero 15, 2009

Qué bonito sería jugarse la vida, probar tu...

Como alguien dijo... no todos los malagueños son Picasso, aunque algunos lo hayan sido por una temporada ficticia.

Toni Zenet también es actor, interpretó al joven Picasso, guión que, casualmente, tengo entre mis manos...

Preciosa canción, bonita letra y un acento que imprime fuerza y dulzura. Díganle a esa señora que no todos los andaluces tienen acento “de chiste” y que en el norte, este, suroeste, norsur y lo que sea también hay gentes de “chiste”, sobretodo ustedes, señores políticos, vergüenza debería darles dedicarse a esa mala revista cabaretera en que han convertido la política. Oh, la política... ese arte tan olvidado...

Preciosa canción, merci Toni





Déjame esta noche soñar contigo,
imaginarme en tus labios los míos,
que me crea que te vuelvo loca,
que yo sea quien te quite la ropa.


Déjame que mis manos rocen las tuyas,
que te tome por la cintura,
que te espere aunque no vuelvas,
que te deje tenerme pena.


Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día.
¡Qué bonito sería jugarse la vida, probar tu veneno!
¡Qué bonito sería arrojar al suelo la copa vacía!

Déjame presumir de ti un poquito,
que mi piel sea el forro de tu vestido,
Déjame que te coma sólo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día.
¡Qué bonito sería jugarse la vida, probar tu veneno!
¡Qué bonito sería arrojar al suelo la copa vacía!

Déjame esta noche… soñar contigo.



martes, enero 13, 2009

Mis Relatos Semanales


TINTERO VIRTUAL CCCLXVIII:

De burlas y burlados





Sacramenia [Los elginistas]


Casa de reposo en Sacramenia, interior de una sala espaciosa y confortable, la preferida por el padre, una especie de santuario de paz construido sobre robustos muros de piedra vista que impresionan, una biblioteca poblada y habitada por los clásicos y favoritos, un fuego abundante crepita en la chimenea. El hijo mayor, sentado en el sofá, mira fotos antiguas. Al anciano le gusta la escena; baja a la bodega y escoge una de las botellas, limpia el polvo del tiempo y sube con ella satisfecho. El hijo sonríe al verle entrar con tan buena compañía y le sugiere el descorche inmediato, lo hace mientras le cuenta una historia de la familia, la historia del abuelo y de sus muros; la historia de su padre.

Mi padre trabajó en uno de los almacenes portuarios del magnate Hearst en el Bronx. Fue en el año 1925 cuando le sorprendió la descarga de diez mil quinientas setenta y una cajas procedentes de España, más tarde averiguó que venían de Segovia de un lugar llamado Sacramenia. La curiosidad le llevó a descubrir que el contenido de aquellos embalajes por valor de cuarenta mil dólares eran toneladas de piedras con destino al palacio que Hearst estaba construyendo en California.

Y así conoció a la abuela Juanita; Mary Jean Claudine Stafford. Ella trabajaba como secretaria en el Registro de entrada de mercancías, la sedujo con su curiosidad y le facilitó toda la información sin apenas darse cuenta, como hacen los enamorados. El abuelo escogió su nombre entre el abanico de posibilidades y la bautizó como Juanita.

Su turbación fue completa al descubrir que las treinta y cinco mil setecientas ochenta y cuatro piedras formaban un puzzle sagrado de muros hasta completar un claustro de origen cisterciense de principios del siglo XII. Nada le sorprendía de aquellas gentes que eran capaces de vivir en palacios que ya hubieran querido los mismísimos Reyes Católicos. Sin embargo, el abuelo pensaba, afligido, en lo mal que debía estar España para vender sus Iglesias y desmembrarlas de esa manera.

La carga iba embalada con paja española y por entonces la fiebre aftosa estaba muy extendida, así que fue sometida a una cuarentena de tres años. Mi padre lo tomó como una cruzada divina y poco a poco fue sustituyendo algunas de aquellas piedras por otras y fue enviándolas una por una de vuelta a España. En los años de la cuarentena apenas logró sacar un centenar. Pero los designios del señor fueron claros y llegó la brutal crisis económica de 1929 y parecieron olvidarse. Cuando volvieron a acordarse fue con la intención de venderlas, pero a nadie le interesaban unas piedras con una guerra mundial de fondo que todo lo que tocaba lo convertía en ruinas y desolación.

Veintiséis años estuvo mi padre velando por aquellas piedras en el Bronx hasta la muerte del magnate. Mil veinticinco piedras llegaron a Valencia durante esos veintiséis años. La madre de mi padre, tu bisabuela, fue guardando cuidadosamente lo que recibía de su hijo con una fe ciega en él, sin preguntas. Su hermana no entendía nada y se enfadaba por no recibir tanto dinero como sus amigas que también tenían hermanos haciendo las Américas, pero cuando murió la madre, la hermana siguió guardando la caja que llegaba puntual cada quince días con la fe de la costumbre.

En el año 1951 la carga partió a la Florida y de allí a Miami. El abuelo nos recogió a todos y nos trajo a casa. Nos costó mucho adaptarnos a una España que yo no conocía y que mi padre no reconocía. pero con dólares no nos fue mal.

Cumplió el sueño americano a su manera, mientras sus amigos y paisanos enviaban dólares a casa mi padre enviaba las piedras de su conciencia, de una en una.

– Hijo mío, bebamos más de este vino




A mi abuelo Adolfo, joven aventurero
[ecumedejours]

viernes, enero 09, 2009

wow....


Esta mañana, al salir de casa me encontré con las calles blancas. La nieve gravitaba lenta, cayendo despacio y yo me sentía flotar. El aire entraba en mis pulmones como oxígeno puro que me emborrachaba, me inflaba de paz y seguí flotando durante todo el camino. Mis pies inseguros ante un terreno desconocido me llevaron a no tener prisas, a asegurarlos como un astronauta pisando la Luna, a sentirme feliz con una sonrisa infinita que crucé con mi vecino bangladesí y nos llevó a bailar en la calle, como dos niños que nunca han visto nevar más que en las altas montañas.

Lo más sorprendente fue salir a fumar un cigarrillo en un descanso laboral y ver pasar coches con cadenas por las calles de Madrid.

Y todos flotamos y jugamos como niños, ¡qué risas! y todo eso sin gastarnos un solo euro.



martes, enero 06, 2009

Propósitos

Habrá quién haya terminado de hacer sus balances económicos, sentimentales, ya sabes... los gastos y beneficios del año que ya ha pasado. Mejor hagamos propuestas o mejoremos las que ya teníamos, y no te olvides de las cosas pendientes como ir a París a pasear, vivir un concierto en directo, si es posible en verano y al aire libre, una ópera, un teatro, una noche en un Parador, una escena muy morbosa, y otras cosas que me reservo y algunas que surgirán. Realmente, siempre he sentido que el año nuevo comienza entre hoy y mañana. El fin de los excesos y la bendita vuelta a la normalidad.

Mientras pienso en ello me encontraré con seres queridos que me acompañaron, me acompañan y me acompañarán, algunos de ellos son desconocidos todavía. En todo caso siempre les agradeceré a todas y cada una de las personas que he conocido y conoceré todo lo que sé.


lunes, enero 05, 2009

Esta noche....



Que nadie se levante de la cama esta noche si escucha ruidos... podría descubrir que... uhm..... er... cómo decíroslo.....




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