domingo, febrero 04, 2007

Die Zauberflöte

La Flauta Mágica, Mozart


ACTO I - Escena 1 (parte 4)





(Mit den Drei Damen ab.
Das Theater verwandelt
sich wieder,
so wie es vorher war.)

TAMINO
Ist's denn auch Wirklichkeit,
was ich sah?

5 Quintett

PAPAGENO
(tritt vor Tamino huin
und deutet traurig auf
das Schloß am Munde)
Hm, hm, hm, hm, hm!

TAMINO
Der Arme kann von
Strafe sagen,
Denn seine Sprache
ist dahin.

PAPAGENO
Hm, hm, hm, hm, hm, hm!

TAMINO
Ich kann nichts tun,
als dich beklagen,
Weil ich zu schwach
zu helfen bin.

PAPAGENO
¡Hm, hm, hm, hm, hm, hm, hm!

(Die Drei Damen treten auf)

ERSTE DAME
(zu Papageno)
Die Königin begnadigt dich,
Erläßt die Strafe
dir durch mich.

(Sie nimmt ihm das Schloß
vom Munde)

PAPAGENO
Nun plaudert
Papageno wieder!

ZWEITE DAME
Ja, plaudre!
Lüge nur nicht wieder!

PAPAGENO
Ich lüge nimmermehr,
nein, nein!

DIE DREI DAMEN
Dies Schloß soll
deine Warnung sein.

PAPAGENO
Dies Schloß meine
Warnung sein.

ALLE
Bekämen doch die Lügner alle
Ein solches Schloß
vor ihren Mund;
Statt Haß, Verleumdung,
schwarzer Galle,
Bestünden Lieb'
und Bruderbund.

ERSTE DAME
(gibt Tamino eine
goldene Flöte)
O Prinz,
nimm dies Geschenk von mir!
Dies sendet uns're Fürstin dir.
Die Zauberflöte wird
dich schützen,
Im größten Unglück
unterstützen.

DIE DREI DAMEN
Hiermit kannst
du allmächtig handeln,
Der Menschen
Leidenschaft verwandeln:
Der Traurige wird freudig sein,
Den Hagestolz nimmt Liebe ein.

ALLE
O so eine Flöte ist mehr
Als Gold und Kronen wert,
Denn durch sie wird
Menschenglück
Und Zufriedenheit vermehrt.

PAPAGENO
Nun, ihr schönen
Frauenzimmer,
Darf ich,
so empfehl' ich mich.

DIE DREI DAMEN
Dich empfehlen kannst
du immer,
Doch bestimmt die Fürstin dich,
Mit dem Prinzen ohn' Verweilen
Nach Sarastros Burg zu eilen.

PAPAGENO
Nein, dafür bedank' ich mich!
Von euch selbsten hörte ich,
Daß er wie ein Tigertier.
Sicher ließ' ohn' alle Gnaden
Mich Sarastro rupfen, braten,
Setzte mich den Hunden für.

DIE DREI DAMEN
Dich schützt der Prinz,
trau' ihm allein.
Dafür sollst du sein Diener sein.

PAPAGENO
(für sich)
Daß doch der Prinz
beim Teufel wäre!
Mein Leben ist mir lieb;
Am Ende schleicht,
bei meiner Ehre,
Er von mir wie ein Dieb.

ERSTE DAME
(gibt Papageno ein
Glockenspiele)
Hier, nimm dies Kleinod,
es ist dein.

PAPAGENO
Ei, ei! Was mag darinnen sein?

DIE DREI DAMEN
Darinnen hörst du
Glöckchen tönen.

PAPAGENO
Werd' ich sie auch wohl
spielen können?

DIE DREI DAMEN
O ganz gewiß!
Ja, ja, gewiß!

ALLE
Silberglöckchen, Zauberflöten
Sind zu eurem/unserm
Schutz vonnöten.
Lebet wohl! Wir wollen gehn,
Lebet wohl, auf Wiedersehn!


(Alle wollen gehen)

TAMINO
Doch, schöne Damen,
saget an...

PAPAGENO
Wie man die Burg wohl
finden kann?

TAMINO, PAPAGENO
Wie man die Burg wohl
finden kann?

DIE DREI DAMEN
Drei Knaben, jung, schön,
hold und weise,
Umschweben euch auf
eurer Reise.
Sie werden eure Führer sein,
Folgt ihrem Rate ganz allein.

TAMINO, PAPAGENO
Drei Knaben, jung, schön,
hold und weise,
Umschweben euch auf
eurer Reise.

DIE DREI DAMEN
Sie werden eure Führer sein,
Folgt ihrem Rate ganz allein.

ALLE
So lebet wohl! Wir wollen gehn,
Lebt wohl, lebt wohl,
auf Wiederseh'n!

(Alle ab.)

(La Reina de la noche sale
con las tres damas. Las
montañas vuelven a cerrarse
ocultando la sala del trono)

TAMINO
¿Es realidad
lo que he visto?

5 Quinteto

PAPAGENO
(se acerca a Tamino y l
e muestra el candado
que te cierra la boca)
¡Hm, hm, hm, hm, hm, hm!

TAMINO
Ya puede decir que
lo han castigado,
pues ha perdido la palabra.


PAPAGENO
¡Hm, hm, hm, hm, hm, hm!

TAMINO
Lo único que puedo hacer
es compadecerte,
pues soy demasiado débil
para ayudarte.

PAPAGENO
¡Hm, hm, hm, hm, hm, hm, hm, hm!

(Entran las tres damas.)

PRIMERA DAMA
(a Papageno)
La Reina te otorga su gracia,
por mi mediación
te perdona la pena.

(Con rápido gesto le quita el
candado de la boca.)

PAPAGENO
¡Ahora Papageno
vuelve a parlotear!

SEGUNDA DAMA
Sí, parlotea
¡Pero no vuelvas a mentir!

PAPAGENO
Nunca más volveré a mentir.
¡No! ¡No!

LAS TRES DAMAS
¡Que este candado
te sirva de advertencia!

PAPAGENO
¡Que este candado
me sirva de advertencia!

TODOS
Si a todos los mentirosos
les pusieran un candado
como éste en la boca:
en vez de odio y calumnia,
lo que habría sería
amor y fraternidad.



PRIMERA DAMA
(le da a Tamino una
flauta de oro)
¡Oh Príncipe, acepta este regalo!
Te lo envía nuestra princesa.
Esta flauta mágica
te protegerá y sostendrá
en las mayores desgracias.


LAS TRES DAMAS
Te permitirá obrar
con omnipotencia,
transformar las pasiones
de los hombres:
el triste se pondrá alegre,
el solterón se enamorará.



TODOS
Oh, una flauta como ésta vale
más que todo el oro y todas
las coronas, pues con ella se
incrementa la dicha y
felicidad de los hombres.

PAPAGENO
Entonces, bellas damas,
si lo permitís,
me despido de vosotras.


LAS TRES DAMAS
Puedes despedirte
cuando quieras, pero
la princesa te ordena
que sin demora vayas
con el príncipe
al castillo de Sarastro.


PAPAGENO
¡No! ¡Muchas gracias!
Pues me dijisteis que Sarastro
es tan fiero como un tigre.
No tendría compasión de mí,
me haría descuartizar y asar,
y me arrojaría a sus perros.

LAS TRES DAMAS
¡El príncipe te protegerá,
confía solamente en él!
A cambio, le servirás.


PAPAGENO
(para sí)
¡Ojalá que el diablo
se llevase al príncipe!
Me es muy querida mi vida;
y al final, por mi honor,
éste se alejará de mí
como un ladrón.

PRIMERA DAMA
(le da un carillón a Papageno)
Toma este tesorito,
es tuyo.


PAPAGENO
¡Eh, eh! ¿Que habrá dentro?


LAS TRES DAMAS
Dentro oirás sonar las campanillas.

PAPAGENO
¿Y podré tocarlas
cuando me apetezca?

LAS TRES DAMAS
¡Pues claro que sí!
¡Sí, sí, claro que sí!

TODOS
Las campanillas de plata,
la flauta mágica serán necesarias
para vuestra/nuestra protección.
Adiós, nos vamos.
Adiós. ¡Hasta la vista!

(Todos se disponen a irse.)

TAMINO
Pero decidme, bellas damas...


PAPAGENO
¿Cómo encontraremos el castillo?

TAMINO, PAPAGENO
¿Cómo encontraremos el castillo?

LAS TRES DAMAS
Tres muchachos, jóvenes,
bellos, nobles y sabios,
os acompañarán en vuestro
viaje; serán vuestros guías,
seguid únicamente
sus consejos.

TAMINO, PAPAGENO
Tres muchachos, jóvenes,
bellos, nobles y sabios,
nos acompañarán
en nuestro viaje.

LAS TRES DAMAS
Serán vuestros guías,
seguid únicamente sus consejos.

TODOS
¡Adiós, pues! Nos vamos.
Adiós, adiós.
¡Hasta la vista!


(salen todos)


Overtura

Acto I - Escena 1
parte 1ª
parte 2ª
parte 3ª
parte 4ª


Acto I - Escena 2
Acto I - Escena 3
Acto II - Escena 1
Acto II - Escena 2
Acto II - Escena 3
Acto II - Escena 4
Acto II - Escena 5
Acto II - Escena 6
Acto II - Escena 7
Acto II - Escena 8
Acto II - Escena 9
Acto II - Escena 10