lunes, mayo 25, 2009

Tú, tan blanca y siempre nos sorprendes...

La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.

Marco Tulio Cicerón (hace 2.052 años que nos dejó...)

La muerte es una broma muy pesada que nos gasta la vida y, a veces, hasta de mal gusto.

Un amigo nos recuerda en su blog la escena en que Omar Sharif como Dr. Zhivago, ve a su amada Lara mientras viaja en autobús y siente un pinchazo en el corazón, esta vez no es por amor... Así de absurda es la muerte. Un infarto le sorprende bajando del autobús, tambaleándose por el dolor cordial y precordial hacia ella y muriendo a sus espaldas. La dulce Lara no se enterará nunca de aquella escena tan grotesca, todo ocurre a sus espaldas...

Boris Vian se puso la piel negra de Vernon Sullivan y escribió una cruda novela, una venganza cruel, un llanto al racismo, “J'irai cracher sur vos tombes”.



“Escupiré sobre vuestra tumba” acabó con la vida de Boris. Es más romántico pensar que Boris Vian murió de pena, de rabia o de impotencia en la butaca de un cine mientras veía, casi de incógnito antes del estreno, uno de los pases de la película en la que se destrozaba su obra. Al principio colaboró, pero sufría impotente viendo como cada vez aquello se parecía menos a su novela hasta que se apartó de ella.

He encontrado aquellas escenas que te mataron querido amigo, las últimas que vieron tus ojos....



J'irai Cracher Sur Vos Tombes, 1959
Un film de Michel Gast


El caso es que todos estos sucesos, al menos, sirvieron para adornar la estúpida broma con que maltrató la muerte al pobre Boris de 39 años.

La Mort de Boris Vian


"¿Se supone que estos tíos son americanos? ¿Venga ya!"


Boris Vian soltó esa frase, se desplomó en su butaca de cine, y murió a causa de un paro cardíaco.

Era el 23 de junio de 1959....

Te pensaré en la noche mágica de San Juan...