domingo, febrero 11, 2007

Mis Relatos Semanales





TINTERO VIRTUAL CCLXXXI – Híbridos Literarios

"La sustancia de mi Universo" [ vigilia ]


Llevo varias noches dando vueltas junto a la cama, cada una de nosotras, la cama y yo, giramos con vida propia en sentido y a velocidad diferentes.

Alrededor nuestro rotan y se trasladan satélites cargados de ideas, de pensamientos, de magmas caóticos, de gases nobles e impuros, de brumas, de nieblas densas que no consienten en mostrar sus formas y menos aún su confuso interior; y cada cuál, a su libre albedrío, va forjando una extraña y hermosa confusión:

La sustancia de mi Universo.

He aprendido a lograr que la sustancia se adapte a mi y no yo a ella. La cama, poco a poco, va alcanzando mi velocidad de tal forma que cuando alcancemos la misma intensidad el movimiento, aun existiendo, desaparecerá; lograré crear la ilusión de que estoy parada y en reposo, pero verás como se incrementa el número de satélites y su masa.

Todo este movimiento genera energía y calor que es absorbido por mi rostro que lo asimila y resplandece, dando las gracias con una sonrisa que les otorga luz y color.

Llevo más de cuarenta y ocho horas terrestres sucumbido a esta posesión de mi realidad. Si cierro los ojos y duermo dejaré de girar y, junto a mi, lo hará el resto de mi Universo, se romperá el equilibrio de estos satélites, hijos míos todos, y esta sustancia se tornará pesada y viscosa, caerá en la arena, desaparecerá absorbida por ella y brotará una estrella de mar con miles de brazos que intentarás recortar y se irá multiplicando en número y fuerza hasta derrotarte, te engullirá y defecará en forma de semilla que esperará a ser regada, de nuevo, o bien con el mar de mis lágrimas o bien a la espera de que mi ser conciba nuevas sustancias.

Mientras mi cuerpo repose, descanse y duerma, mi mente se vaciará y, al despertar, todo, absolutamente todo, habrá de crearse de nuevo, una y otra vez, hasta el fin de la nada.

Es el alto coste de poseer una memoria efímera y volátil, las ideas mueren y asoman otras nuevas a cada instante machacando a la anterior. Los nombres desaparecen, se recrea un nuevo mundo en cada despertar, planetas nuevos y sus satélites vacíos, extraños, salvajes, inhóspitos, por repoblar.

Y cada beso será siempre el primero, y cada abrazo el último.

Amén




Gilbert Garcin
Gilbert Garcin


El molino del olvido
Le moulin de l'oubli
Mill of oblivion





El desorden prohibido
Le désordre interdit
Forbidden disorder


GILBERT GARCIN
Nació en La Ciotat, 1929
Vive y trabaja en Marseille


Comenzó su labor artística a los 65 años tras jubilarse como vendedor de lámparas de Marsella. Sus montajes fotográficos son artesanales.

Sus obras son poesías visuales que hablan de la condición humana, unas veces irónicas, o casi trágicas...


Cercano a nada
Porpre à rien
Good for nothing