martes, abril 24, 2007

A veces nieva en Abril




Hace un día precioso, parece que el cambio climático nos trae el verano en abril, atrás queda aquella maravillosa canción de Prince versioneada por Lloyd Cole "Sometimes it snows in April".

A veces basta un gesto, una palabra, un instante para amargarnos un dulce. Eso me sucedía cuando leía la prensa y por eso dejé de hacerlo hace ya muchos años, sobretodo por haber sido corresponsal de Prensa y conocer los hilos (políticos y masónicos) que, en verdad, la manejan.

Anoche leí, y hoy he vuelto a hacerlo, un post de esos que revuelven las entrañas, "De compras con González", el Presidente del BBVA que confiesa sin pudor, ante una sociedad en la que el salario mínimo no alcanza ni los 600 euros (¡con jornada de 8 horas!), su salario de 33.000 euros diarios. Una muestra de qué es el pecado, el cinismo de esta gentuza. Por tanto insto a que saqueis vuestros ahorros (si es que algún día los tuvisteis) de esta entidad. Ya sé que no es el único, pero ya que se ha publicitado sería un placer que la reacción de indignación no se hiciera esperar mucho.

Este tema me ha traido el recuerdo de que existe en nuestro Estado, o lo que sea, una monarquía parasitaria llamada por mi con toda la solemnidad que merecen: "la conejera real".

No sé si esa insulsa princesa ha parido ya su segundo parásito, la criatura ya nace marcada como un futuro gusano (como nos contaba William Burroughs) de esos que se entrometen por cualquier intersticio humano, se aloja en él para vivir, crecer y reproducirse, agotando al pobre ser que lo aloja, exprimiéndolo hasta libar su último esfuerzo.

Siguiendo el estilo de "el lagarto en su laberinto" dejo aqui, sin ningún tipo de cariño, unas cositas para ellos:

Un libro para la conejera real: "Los Dualistas", de Bram Stoker

Una película para la conejera real: "Hard Candy"

Una canción para la conejera real: Ninguna, no se la merecen

Que los dioses me perdonen estos pensamientos