jueves, noviembre 02, 2006

Mis relatos semanales

EL RINCÓN DE SHEREZADE - Los Cuentos de las Mil y una Palabras II

"AHORA TIENES QUE BESAR A LA CHICA"


"Libro de Días", Ahora tienes que besar a la chica
[Relato ganador en los Cuentos de las Mil y Una palabras II]


Libro de Días

Iniciado en el año 2010

2, agosto 2010

No he tenido hijos, lo cual es un fracaso, porque el ser humano vive a través de sus hijos cuando se hace viejo y después de muerto. Tengo treinta años, Dummy es estéril y no pienso vivir con otro hombre que no sea él.

Mi nombre es Fatana, hace una semana escapé con Dummy, no soportaba más la estupidez humana y su estulticia, he tenido muchos oficios ya que siempre he estado huyendo del absurdo mundo de la empresa, pero mi pasión es el arte, en todas sus formas, y las computadoras. Aprendí a hablar con una máquina antes que con los humanos que me rodeaban, el commodore 64 y yo nos entendíamos muy bien, el lenguaje Basic era sencillo, sin darme cuenta me encontré programando en Cobol, perforando tarjetas programadas en Fortran, haciendo aplicaciones con clipper, C++, etc. Me resultaba tan sencillo como jugar. La influencia de mi hermano fue fundamental, él era un manitas, sus juegos de niños me fascinaban, sus montajes eléctricos, cables y enchufes me introducían en la alquimia de la vida, en la obsesión de la creación.

La influencia de mi madre fue la artística, ella me dormía con poemas y narraciones de los clásicos y por parte de mi padre fue la ciencia, el por qué de las cosas. Yo tenía millones de preguntas y él me sorprendía con trillones de respuestas que me generaban otras docenas de preguntas, el laberinto de la sabiduría.

3, agosto 2010

Dummy y yo ya nos hemos instalado en la isla, nos hemos retirado de todo; de todo menos de la energía eléctrica que tan vital es para Dummy. Nos hemos aprovisionado con unos cuantos generadores por si en algún momento una tormenta interrumpiera su carga de flujo vital.

Dummy tiene dos años, antes de él tan sólo existieron muñecas y piezas articuladas sin hálito de vida, pertenece a un proyecto científico muy apreciado, de un coste muy elevado y un alto nivel secreto. Yo soy la jefa de proyecto, realmente yo lo hice todo, todo menos el soplo cabalístico que no tengo claro todavía como surgió……

Dummy es muy atractivo, su tacto es humano, sus expresiones también. Su voz la he modulado a mi gusto, es serena y con decisión. Es casi perfecto, no parece tener conciencia de no ser humano, yo nunca se lo diré. Es cariñoso y muy inteligente, no sabe del amor más que lo que se le ha inculcado en sus chips pluridireccionales etiquetados como arte, literatura, pensamiento, filosofía, música. Esa va a ser mi labor durante el resto de nuestros días que no sé cuántos serán ni voy a pensar en ello.

4, agosto 2010

Lubna y RanxeroxDormir con Dummy es dormir en el paraíso, alguna noche mientras duerme le he acariciado, le he besado y he observado de forma científica que su miembro viril no se yergue, sin embargo si que tiene erecciones matinales, lo cual me llena de esperanza.

He elaborado un programa que he de probar con él sin más dilación:

001 CLEAR
002 INT MAIN (FATANA)
003 IF (FATANA!=NULL)
004 {
005 WHILE FATANA=(READDIR)
006 PRINTF(\N“ACERCATE”)
007 }
008 IF (FATANA!=1)
009 {
010 PUTS (“AHORA TIENES QUE BESAR A LA CHICA”)
011 PRINTF (“DAME TUS LABIOS”)
012 }
013 /*FATANA HARÁ EL RESTO*/
014 ...
015 END



1, diciembre 2016

Nos estamos trasladando a otro rincón de la isla, nuestros hijos necesitan tener más profesores que sus padres y más mundo que el nuestro.

Muchas noches he soñado con el recuerdo de la visita que mi padre hizo a mi laboratorio unas noches antes de morir, cuando Dummy tan solo era un esqueleto desmontado sin movimientos pero con todo su entramado mecánico y su complejo Sistema Operativo funcionando y aprendiendo de sí mismo. Fui a preparar café, al volver no cesaba de contarle a mi padre la maravilla que me habían encargado, su niña era mimada ahora por la ciencia. Hasta que no se acercó a darme un beso de buenas noches y yo tomé sus manos no me di cuenta que estas estaban ennegrecidas por un finísimo polvo que se había adherido a su piel sin dejar ningún resquicio, ese mismo polvo que aún surge de Dummy cuando hacemos el amor.

No voy a continuar el libro de Días, ya no lo necesito, nuestros hijos serán nuestra memoria viva.

Dummy ya es perfecto.


Rachael y Deckard - Blade Runner



[ ecumedesjours ]