lunes, agosto 06, 2007

Die zauberflöte - Acto II, escena 4

La Flauta Mágica






ACTO II - ESCENA 4









Szene 4

(Eine Halle. Tamino, Papageno
und Priester)

ERSTER PRIESTER
Hier seid ihr euch
beide allein überlassen.
Vergeßt das Wort nicht: Schweigen.

(Die Prieser gehen ab.)

PAPAGENO
(nach einer Pause)
Tamino!

TAMINO
(verweisend)
Pst!

PAPAGENO
Das ist ein lustiges Leben!
Wär' ich lieber
in meiner Strohhütte,
oder im Wald,
so hör ich doch
manchmal einen Vogel pfeifen.

TAMINO
(verweisend)
Pst!

PAPAGENO
Mit mir selber werd ich wohl
sprechen dürfen;
und auch wir zwei können
zusammen sprechen,
wir sind ja Männer.

TAMINO
Pst!

PAPAGENO
La la la la la la!
Nicht einmal einen
Tropfen Wasser bekommt
man bei diesen Leuten;
viel weniger sonst was.


(Ein altes häßliches Weib kommt
aus der Versenkung, und hält
einen großen Becher mit Wasser.)

He, du Alte!
Ist dieser Becher für mich?

Escena 4

(Una sala. Tamino, Papageno
y sacerdotes)

PRIMER SACERDOTE
Aquí estaréis
los dos solos.
No olvidéis la palabra: Silencio.

(Los sacerdotes salen.)

PAPAGENO
(tras una pausa)
¡Tamino!

TAMINO
(con gesto de represión)
¡Pss!

PAPAGENO
¡Qué vida tan alegre!
Si estuviera en
mi cabaña de paja,
o en el bosque,
¡oiría silbar a los pájaros
de vez en cuando!

TAMINO
(con gesto de represión)
¡Pss!

PAPAGENO
Conmigo mismo sí me estará
permitido hablar;
y también podremos hablar
entre nosotros,
ya que somos hombres.

TAMINO
¡Pss!

PAPAGENO
¡La la la la la la!
De esta gente
no recibe uno
ni una gota de agua.
y mucho menos,
otras cosas.

(Surge del suelo
una mujer vieja y fea,
que tiene en su mano una
copa de agua.)

¡Eh, tú, vieja!
¿Es para mí esa copa?










ALTES WEIB
Ja, mein Engel!

PAPAGENO
(trinkt)
Wasser!

ALTES WEIB
Freilich, mein Engel!

PAPAGENO
So, so!...
Geh, Alte, setz dich her zu mir,
mir ist die Zeit verdammt lang.
Wie alt bist du denn?

ALTES WEIB
Achtzehn Jahr und zwei Minuten.

PAPAGENO
Achtzehn Jahr und zwei Minuten?

ALTES WEIB
Ja!

PAPAGENO
Ha ha ha!
Ei, du junger Engel!
Hast du auch einen Geliebten?

ALTES WEIB
Freilich!

PAPAGENO
Ist er auch so jung wie du?

ALTES WEIB
Nicht gar,
er ist um zehn Jahre älter.

PAPAGENO
Um zehn Jahre ist
er älter als du?
Das muß eine Liebe sein!
Wie nennt sich denn
dein Liebhaber?

ALTES WEIB
Papageno!

PAPAGENO
Papageno?
Wo ist er denn, dieser Papageno?

ALTES WEIB
Da sitzt er, mein Engel!

PAPAGENO
Was, ich wär dein Geliebter?

ALTES WEIB
Ja, mein Engel!

PAPAGENO
(nimmt schnell das Wasser und
spritzt es ihr ins Gesicht)
Sag du mir, wie heißt du denn?

ALTES WEIB
Ich heiße ...

(Starker Donner, die Alte hinkt
schnell ab)

PAPAGENO
Weg ist sie!
Nun sprech' ich
kein Wort mehr!

(Die Drei Knaben kommen
in einem mit Rosen bedeckten
Flugwerk. Der eine
hat die Flöte, der andere
das Kätschen mit Glöckchen.)


MUJER
¡Sí, ángel mío!

PAPAGENO
(bebe)
¡Agua!

MUJER
¡Eso es, ángel mío!

PAPAGENO
¡Vaya, vaya! Vamos, vieja,
siéntate aquí a mi lado,
se me hace eterno el tiempo.
¿Y qué edad tienes?

MUJER
Dieciocho años y dos minutos.


PAPAGENO
¿Dieciocho años y dos minutos?

MUJER
¡Sí!

PAPAGENO
¡Ja, ja, ja!
¡Eh, tú, joven ángel!
¿Tienes también un amante?

MUJER
¡Claro que sí!

PAPAGENO
¿Y es tan joven como tú?

MUJER
No del todo,
me lleva diez años.

PAPAGENO
¿Te lleva diez años?
¡Vaya amor que será ése!
¿Y cómo se llama tu amante?



MUJER
¡Papageno!

PAPAGENO
¿Papageno?
¿Y dónde está ese Papageno?


MUJER
¡Está aquí sentado, ángel mío!

PAPAGENO
¿Es que soy yo tu amante?

MUJER
¡Sí, ángel mío!

PAPAGENO
(toma rápidamente el agua
y le rocía con ella el rostro)
Dime, ¿cómo te llamas?

MUJER
Me llamo...

(Un fuerte trueno, la vieja se
aleja rápidamente, cojeando.)

PAPAGENO
¡Se ha ido!
¡No volveré a decir
una sola palabra!

(Los tres muchachos
descienden suspendidos
de lo alto. Uno tiene
la flauta; otro, el carillón.
Aparece una mesa bien provista.)










16. Terzett

DIE DREI KNABEN
Seid uns zum
zweitenmal willkommen,
Ihr Männer, in Sarastros Reich,
Er schickt, was man
euch abgenommen, Die Flöte
und die Glöckchen euch.
Wollt ihr die Speisen
nicht verschmähen,
So esset, trinket froh davon.
Wenn wir zum drittenmal uns sehen,
Ist Freude eures Mutes Lohn.
Tamino, Mut!
Nah ist das Ziel.
Du, Papageno, schweige still!




(Schweben hinauf)

PAPAGENO
Tamino, wollen wir nicht speisen?

(Tamino bläst auf seiner Flöte)

Blase du nur fort
auf deiner Flöte,
ich will schon schweigen,
wenn ich immer solch
gute Bissen bekomme.
Ob auch der Keller
so gut bestellt ist?

(Er trinkt.)

Ha! Das ist Götterwein!

(Die Flöte schweigt.
Pamina tritt auf)

PAMINA
Du hier, Tamino?
Ich hörte deine Flöte...
und lief dem Tone nach.
Aber du bist traurig?
Sprichst nicht eine Silbe
mit deiner Pamina?

(Tamino winkt ihr
fortzugehen.)

Wie? Ich soll dich meiden?
Liebst du mich nicht mehr?
Papageno, sage du mir, sag...

PAPAGENO
(hat einen Brocken Munde,
winkt ihr fortzugehen.)
Hm, hm,hm!


PAMINA
Wie? Auch du?
Liebster, einziger Tamino!
O, das ist mehr als Tod!


17. Arie

PAMINA
Ach, ich fühl's,
es ist verschwunden,
ewig hin der Liebe Glück!
Nimmer kommt ihr Wonnestunden
meinem Herzen mehr zurück!
Sieh', Tamino, diese Tränen,
fließen, Trauter, dir allein!
Fühlst du nicht der Liebe Sehnen,
so wird Ruh' im Tode sein!



(Alle ab.)

16 Trío

LOS TRES MUCHACHOS
Por segunda vez
os damos la bienvenida,
oh varones,
al reino de Sarastro.
Sarastro os devuelve
lo que os fue quitado,
la flauta y el carillón.
Si no desdeñáis estos
alimentos, comed y
bebed contentos. ¡Cuando
nos veamos por tercera vez,
la alegría será la recompensa
de vuestro coraje!
¡Tamino, ánimo!
La meta está cerca.
Y tu, Papageno,
¡permanece en silencio!

(desaparecen en lo alto)

PAPAGENO
Tamino, ¿comemos?


(Tamino toca su flauta.)

¡Sigue tocando tu flauta!
Si siempre consigo
tan buenos bocados,
permaneceré en silencio.
¿Estará tan bien provista
asimismo la bodega?


(Bebe.)

¡Ah! ¡Un vino de dioses!

(Calla la flauta.
Aparece Pamina.)

PAMINA
¿Tú aquí, Tamino?
Oí tu flauta...
y corrí tras su música.
¿Pero es que estás triste?
¿No le dices ni una sola
sílaba a tu Pamina?

(Tamino le hace señas
de que se vaya.)

¿Cómo? ¿He de evitarte?
¿Ya no me amas?
Papageno, dime, di...

PAPAGENO
(tiene la boca llena
y le hace señas
de que se vaya)
¡Hm, hm, hm!

PAMINA
¿Cómo? ¿También tú?
¡Queridísimo, único Tamino!
¡Oh, esto es peor que la muerte!

17 Aria

PAMINA
¡Ay, tengo el presentimiento
de que la dicha del amor
ha desaparecido
para siempre!
¡Nunca volveréis a mi corazón,
horas de delicia!
Mira... Tamino, querido,
estas lágrimas corren
sólo por ti. ¡Si no sientes
los anhelos del amor, mi
descanso estará en la muerte!

(salen todos)


Pamina, Andrea Rost