viernes, marzo 30, 2007

El Retrato en el Siglo de Picasso ( III )


“ ¡Cézanne! Era como un padre para todos nosotros.”

Pablo Picasso



Paul Cézanne
Madame Cézanne en un sillón amarillo, 1888 – 1890
Óleo sobre lienzo, 80,2 x 64,2 cm.
Fondation Beyeler, Riehen/Basilea



Destaca en este retrato la corporeidad física de Madame Cézanne, vestida en tonos rojizos, cuyo cuerpo se recorta sobre el tono amarillo del sillón y el fondo gris azulado. Hortense posa sentada, con las manos recogidas en el regazo en una actitud serena y la mirada fija en el pintor y en el espectador, ya que ambos ocupan el mismo espacio. Cézanne (1839 – 1963) experimenta con la composición y crea un arquetipo de retrato en el que la carga emocional pasa a segundo término.

En sus retratos Cézanne coloca a menudo la figura de medio lado con lo que evita la frontalidad de la composición. La moldura oscura que se ve en la pared es el elemento que incorpora Cézanne para separar visualmente el fondo y crear la sensación de espacio entre este fondo y el sillón.