lunes, junio 11, 2007

En el Nombre de....

Anhelo unir mi conciencia en una sola Humanidad. Rebajaré mi orgullo hasta extinguirlo, encontraré la caridad, jamás perder la dignidad. Me fundiré con el amor universal hasta desaparecer, me disolveré; no quedará huella de mi individualidad y formaré parte de Todo. Este es mi deseo.

Que nuestra mirada siempre sea como cuando fuimos niños y por todo lo que me duelas no sentiré rencor.

En Nombre de Dios elevamos la belleza, la bondad y la destrucción, se genera la Vida y se recrea la Muerte.

Cambiemos “Dios” por conciencia. Nada ha cambiado, seguimos destruyéndonos en cualquiera de los Nombres de Dios.

Cambiemos la conciencia, demos paso a su evolución; la Conciencia Universal. Unidos, Todos.

Cómo amputar los miembros envenenados, cómo podar las ramas enfermas, cómo frenar la epidemia, cómo extinguir los mercenarios del odio y la especulación, la avaricia, cómo frenar mis pensamientos, cómo perdonar... Cómo hacerte entender que lo único válido, el motivo de todo, la maravilla de la Vida es el Amor.

No quedan fuerzas para sostener un Mundo sin Amor...

El hombre contra el hombre, su propio enemigo...

El hombre civilizado es un salvaje carente de humanidad y caridad. La Naturaleza nos sobrevivirá, es sabia y digna; Universal.





A mi abuelo lo llamaban "El Jesuita", por sus pequeñas lentes redondas que yo conservo, por sus conocimientos, sabiduría, su gran humanidad, por su don para diagnosticar y sanar sin herramientas, sin ecógrafos ni escáneres, sin rayos X, sin nada...

“El espíritu de los Muertos sobrevive en la memoria de los vivos”