sábado, febrero 24, 2007

Die Zauberflöte

La Flauta Mágica







Szene 2

(Ein prächtiges ägyptisches Zimmer.
Monostatos tritt auf.
Pamina wird
von Sklaven hereingeführt)

6 Terzett

MONOSTATOS
Du feines Täubchen,
nur herein!

PAMINA
O welche Marter, welche Pein!


MONOSTATOS
Verloren ist dein Leben!

PAMINA
Der Tod macht mich nicht beben,
Nur meine Mutter dauert mich;
Sie stirbt vor Gram ganz sicherlich.

MONOSTATOS
He, Sklaven, legt ihr Fesseln an!

(Sklaven legen ihr Fesseln an.)

Mein Haß soll dich verderben!

PAMINA
O laßt mich lieber sterben,
Weil nichts, Barbar,
dich rühren kann!

(Sie sinkt ohnmächtig auf ein Sofa.)

MONOSTATOS
Nun fort! Laßt mich bei ihr allein!

(Die Sklaven gehen ab)

PAPAGENO
(von außen am Fenster)
Wo bin ich wohl? Wo mag ich sein?
Aha! da find' ich Leute.
Gewagt, ich geh' hinein.

(Geht herein)

Schön Mädchen, jung und rein,
Viel weißer noch als Kreide.


MONOSTATOS, PAPAGENO
(erschrecken einer über den andern)
Hu!
Das ist der Teufel sicherlich!
Hab' Mitleid! Verschone mich!
Hu, hu, hu!

(Laufen beide ab.)

PAPAGENO
Bin ich nicht ein Narr,
daß ich mich schrecken ließ?
Es gibt doch auch schwarze Vögel
auf der Welt, warum denn nicht auch
schwarze Menschen?...
Ah, da ist ja das
schöne Fräuleinbild noch....
Du Tochter der nächtlichen Königin.

PAMINA
Wer bist du?

PAPAGENO
Ein Abgesandter
der sternflammenden Königin.

PAMINA
Meiner Mutter? O Wonne!...
Dein Name?

PAPAGENO
Papageno.

PAMINA
Papageno?... Papageno...
ich erinnere mich,
aber ich sah dich nie!

PAPAGENO
Ich dich auch nicht!
ich liefere deiner Mutter schon
seit vielen Jahren alle
die schönen Vögel in den Palast.
Heute, als ich im Begriffe war,
meine Vögel abzugeben,
sah ich plótzlich
einen Menschen vor mir,
der sich Prinz nennen läßt,
Kurz: dieser Prinz hat
deine Mutter so eingenommen,
daß sie ihm dein Bildnis
schenkte und ihm befahl,
dich zu befreien.
Sein Entschluß war so schnell
als seine Liebe zu dir.



PAMINA
Er liebt mich? Ja aber,
warum säumt er so lange?

PAPAGENO
Mich hat der Prinz vorausgeschichkt,
um dir seine Ankunft anzukündigen.

PAMINA
Du hast viel gewagt!
Wenn Sarastro
dich hier erblicken sollte...

PAPAGENO
So wird mir meine Rückreise erspart.
Das kann ich mir denken.

PAMINA
Du hast noch kein Weib,
das auf dich wartet?

PAPAGENO
Noch nicht einmal ein Mädchen,
viel weniger ein Weib!
Ich möchte mir oft
alle meine Federn ausrupfen,
wenn ich bedenke, daß Papageno
noch keine Papagena hat!


PAMINA
Geduld, Freund!
Der Himmel wird auch
für dich sorgen!

Escena 2

(Una habitación magnífica
en el palacio de Sarastro.
Monostatos entra con unos
esclavos y Pamina)


6 Trío

MONOSTATOS
¡Entra, pichoncita, entra!


PAMINA
Oh, qué tortura! ¡Qué tormento!

MONOSTATOS
¡Tu vida está perdida!

PAMINA
La muerte no me causa espanto;
lo que me duele es mi madre,
que, seguramente morirá de pena.

MONOSTATOS
¡Eh, esclavos! ¡Encadenada!


(La encadenan.)

Mi odio será tu perdición.

PAMINA
¡Oh, prefiero que me mates
pues que nada, bárbaro,
puede conmoverte!

(Se desmaya sobre un sofá.)


MONOSTATOS
¡Fuera! ¡Dejadme solo con ella!

(Los esclavos salen.)

PAPAGENO
(por fuera, junto a la ventana)
¿Dónde estoy? ¿Dónde estaré?
¡Ajá, ahí veo gente!
Ánimo, voy a entrar.

(entra)

¡Bella muchacha, joven y graciosa,
mucho más blanca que la tiza!

MONOSTATOS, PAPAGENO
(se asustan el uno al otro)
¡Uh!
¡Seguro que es el diablo!
¡Ten compasión!
¡Perdóname la vida!
¡Uh! ¡Uh! ¡Uh!

(Monostatos escapa.)

PAPAGENO
¿Pero es que soy tan necio,
que me dejo asustar?
En el mundo hay pájaros negros,
¿por qué no va a haber también
hombres negros?...
¡Hm, mira! ¡Ahí está Pamina!
Eh, tú, hija de la
Reina de la Noche...


PAMINA
¿Quién eres?

PAPAGENO
Un enviado
de la reina Astriflamante.

PAMINA
¿De mi madre? ¡Oh!...
¿Cómo te llamas?

PAPAGENO
Papageno.

PAMINA
¿Papageno .... ? Papageno...
¡recuerdo ese nombre,
pero nunca te vi!

PAPAGENO
¡Tampoco yo te vi a ti nunca!
Hace ya muchos años que
llevo al palacio de tu
madre todos los bellos
pájaros... Hoy, cuando
me disponía a entregar
los pájaros, vi de
repente ante mí a un
hombre que se hace
llamar príncipe.
Dicho brevemente:
ese príncipe ha conquistado
de tal manera
el corazón de tu madre
que ella le ha regalado
tu retrato y le ha ordenado
que te libere.
Su decisión fue tan rápida
como su amor por ti.

PAMINA
¿Me ama? Pero, entonces,
¿por qué se retrasa tanto?

PAPAGENO
El príncipe me ha enviado
para anunciarte su llegada.



PAMINA
¡Te has expuesto
a grandes riesgos!
Si Sarastro te viese aquí...

PAPAGENO
Me ahorraría el regreso.
Puedo imaginármelo.


PAMINA
¿Es que no tienes una mujer
que esté aguardándote?

PAPAGENO
¡Ni siquiera tengo una muchacha,
así es que mucho menos una mujer!
¡A veces me entran ganas
de arrancarme todas mis plumas,
cuando pienso que Papageno
no tiene aún una Papagena!

PAMINA
¡Paciencia, amigo!
¡También de ti
se cuidará el cielo!







7 Duett

PAMINA
Bei Männern, welche Liebe fühlen,
Fehlt auch ein gutes Herze nicht.

PAPAGENO
Die süßen Triebe mitzufühlen,
Ist dann der Weiber erste Pflicht.

BEIDE
Wir wollen uns der Liebe freun,
Wir leben durch die Lieb' allein.

PAMINA
Die Lieb' versüßet jede Plage,
Ihr opfert jede Kreatur.


PAPAGENO
Sie würzet unsre Lebenstage,
Sie wirkt im Kreise der Natur.


BEIDE
Ihr hoher Zweck zeigt deutlich an,
Nichts Edler's sei,
als Weib und Mann.
Mann und Weib,
und Weib und Mann
Reichen an die Gottheit an.

(Beide ab.)

7 Dúo

PAMINA
A los hombres que sienten el amor
nunca les falta un buen corazón.

PAPAGENO
Compartir los dulces impulsos
es el primer deber de las mujeres.

PAMINA, PAPAGENO
Alegrémonos del amor,
únicamente por él vivimos.



PAMINA
El amor endulza todas las penas;
todas las criaturas lo alaban.

PAPAGENO
Él da sabor a nuestros días,
actúa en el ciclo de la Naturaleza.

PAMINA, PAPAGENO
Su excelsa finalidad es bien
clara, no hay nada más noble
que una mujer y un hombre.
El hombre y la mujer,
la mujer y el hombre
alcanzan la esfera
de la divinidad.

(ambos salen)