jueves, noviembre 16, 2006
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Et quand vient le soir Pour qu'un ciel flamboie Le rouge et le noir Ne s'épousent-ils pas?
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... y nos atrapa con su manto repleto de estrellas y de imaginación.
Cuando por fin la noche ancla sus pies en la luna y nos lanza la flecha del deseo y se lanza desnuda al mar extendiendo sus alas apasionadas por todas las aguas, impregnándolo todo... Cuando llega la noche nos invade nuestro yo, el más íntimo, el propio. Los recuerdos nos atacan o nos acarician. La noche es un caldo de cultivo de sueños. Es tiempo de crear y recrearse. ¿Dónde estás? |
2 comentarios:
Nunca olvidaré la primera vez que M y yo nos masturbamos juntas. Era nuestro segundo año en la Universidad y mi primera experiencia homosexual. M era lesbiana y yo, hasta entonces hetero convencida, descubría que no lo era tanto ni tan del todo. La primera vez que me besó me pillo de sorpresa y, aunque lo negue y me lo negue, me gusto. Y ella se dió cuenta. De ahí a ser pareja durante ese y el siguiente año, fué solo un paso que se produjo de forma sencilla, suave. Como era ella. Pero cuando supe de verdad que me gustaban (tambien) las mujeres, fué la primera vez que nos masturbamos frente a frente. Cuando descubrí que el deseo superaba el pudor que aún sentia. Cuando, como en la foto, abiertas y mirandonos a la a cara, nos acariciamos hasta el orgasmo. Ya nos habiamos acostado antes, pero creo que fué la primera vez que me entregue a M por completo.
Gracias por tu blog. Me permite recordar con dulzura. Y a M, esté donde esté, gracias por descubrirme.
J.
Suave narración de una vivencia...
Con el tiempo acabamos valorando lo que en verdad merece tener valor, el amor, eldeseo y la pasión son sentimientos y motores vitales que deben prevalecer ante todo.
Me gustan tus recuerdos, así, limpios.
Un beso
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