Por fin en casa

Tras un viaje de regreso con el sueño arrastrado de una noche de sábado vacacional, kilómetros soleados con varias paradas y cafés. Compra de quesos e ibéricos en tierras de molinos, la satisfacción de traer a los seres queridos sanos y salvos, encontrar la casa limpia y acogedora tal como la dejé, el olor del hogar, la cercanía del mar, llenar la bañera y sentarme en el sofá comodamente, fresca, y dejar que caiga la noche sobre mi plácido y agradable agotamiento.
Bienvenida a casa mademoiselle.
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